El ensayista, escritor y diplomático argentino, Abel Posse, sostuvo que “el movimiento de los indignados europeos, por ejemplo, protagonizan protestas sin contenido; aparecen como un neo mayo del 68, pero vacío, porque ya no existe el socialismo.”
“La sensación que deja Europa es de preocupación e inhabilidad en muchos aspectos, pues manejan mal los temas del Mediterráneo, como Libia; con el tema de los jóvenes, pasó lo mismo con el movimiento en el Cairo, son protestas sin contenido. Tienen voluntad de modernidad y nada más, carecen de una falta de preparación para lo que quieren hacer y ejercen una especie de rebelión de formas destructiva,” ilustró.
“Vemos que se trata de un momento de negación de lo espiritual, de paganismo de las cosas y de las tonterías de ruptura horizontal, sin entendimiento entre padres e hijos; se genera por problemas en la transmisión de la fe y la gente se volcó por el materialismo tecnológico,” concluyó Posse.
(amprovincia)