Es ciertamente una ausencia escandalosa la del Jefe de Gobierno en la conmemoración del mayor atentado sobre población civil cometido en la Ciudad que dice gobernar --sólo comparable con los bombardeos de Plaza de Mayo en 1955-- , pero finalmente previsible, después de haber seleccionado como responsables de su sistema de escuchas ilegales a personal fuertemente sospechado de vínculos con la conexión local de la voladura.
Percibimos mal?