Hay una porción nada despreciable del electorado porteño que sigue apoyando al PRO a pesar de su desastrosa gestión porque las aristas más flojas del gobierno de la CABA se verifican en áreas donde no está el núcleo duro del macrismo. Si pensamos que la mitad de los alumnos de la ciudad van a colegios privados y que en líneas generales esas mismas familias tampoco usan el hospital público, podemos entender por qué ciertas cuestiones resbalan en buena parte del electorado capitalino. Pero cuidado que no sólo de conchetos se compone el electorado macrista. Habría que repasar cada dos por tres la cosecha de votos del PRO en las últimas elecciones en la zona sur de la ciudad para verificar que también tiene un voto sólido en las barriadas populares.
Hay, además, otros elementos a tener en cuenta: A Macri le sigue pagando eso de que "no lo dejan gobernar". Hay mucha gente convencida de eso y también le sigue dando resultados que tomó una ciudad que tampoco estaba taaanto más mejor que hoy. Es más, la mayoría de la gente que lo sigue apoyando reconoce que su gobierno da pena, ojo que no hay que perder de vista este dato. Hay un sector que no obstante ver que Macri hace las cosas mal cree que a pesar de todo es por este lado por donde se encontrará una salida política distinta a lo conocido en la ciudad.
Pensemos otra cosa ¿Qué puede hacer aquel porteño identificado con el macrismo cuando las principales figuras del gobierno nacional salen a apoyar la toma de colegios sino cerrar filas aún con más fuerza en torno a Macri? (A propósito, me parece muy buena la idea de algunos legisladores opositores de armar alguna mesa de negociación para destrabar por algún lado el conflicto con los estudiantes)
Muchas veces la gente no apoya o vota al que nosotros vemos como el mejor o el más conveniente. Entenderlo, pensarlo y discutirlo quizá sea un paso adelante para no estrolarnos con algunas realidades. A nosotros mismos nos pasa pero al revés: Nos cuesta admitir que mucha gente no esté a full con el gobierno nacional. Hay un sector de la clase media que cree que en los últimos años le ha ido mejor por sus propios méritos personales y no advierte que hay condiciones macro generadas por una buena gestión gubernamental que operan para su buen desenvolvimiento. Bueno, sigo pensando que ello es así y reconociendo que este fenómeno sigue vigente.
Quizá ahí esté faltando política, quizá haya que salir de la reunión de amigos, quizá haya pasado el tiempo de lamerse las heridas, quizá sea menester entender lo más rápido posible que una minoría intensa puede garantizar gobierno y trabajar sobre las contradicciones del espectro opositor pero no vasta para enfocar un desafío electoral donde, en última instancia se define mano a mano con otra fórmula. Ahí, cuando tenés que superar largamente el 40 % es donde notás que el treinta y pico no te alcanza...
Fuente: Tirando Al Medio