No acostumbro a hablar de polìtica en mi trbajo, especialmente porque el mismo no tiene relaciòn alguna con ella, pero a veces es necesario concientizar y, a lo mejor, ayudar con mi granito de arena a esta oleada de juventud volcada hacia la polìtica.
Habiendo nacido en 1976, en plena dictadura militar, cuàndo èsta terminaba, yo tenìa apenas 7 años. Poco recuerdo, niñez mediante, de aquellos años de horror. Me acuerdo que en la radio sòlo se escuchaban canciones en inglès, porque a la dictadura le convenìa. Luego, ya màs grande, me enterè de los 30.000 desaparecidos, de los robos de bebès, de que usar el pelo largo o pertenecer a determinado partido polìtico podìa ser considerado sub-versivo y te podìan secuestrar, torturar y matar.
En esa època, los recitales de rock eran a escondidas, el folklore habìa desparecido, los artistas populares estaban exiliados en el exterior, besar a tu novia en una plaza estaba prohibido, ni hablar de practicar algùn tipo de ayuda social o tener en tu casa libros que hablen de Peròn , del comunismo, etc.
La dictadura terminò llevando al paìs a una inexplicable Guerra de Malvinas, que no sòlo le quitò la vida a varios pibes, sino que puso de manifiesto hasta donde se puede llegar desde la inconsciencia y la ineptitud.
Tambièn, los militares aumentaron considerablemente la deuda externa y, cuando la cosa ya no daba para màs, finalmente llamaron a elecciones.
De acà en adelante sì me acuerdo bien, fue realmente una fiesta la vuelta a la democracia. La gente volvìa a poder opinar de polìtica, comenzaban a reagruparse nuevamente los sindicatos, volvìa la libertad de prensa, volvìan los artistas exiliados. Asì, se volvìa a escuchar a Mercedes Sosa, Victor Heredia, Leòn Gieco, Susana Rinaldi, Osvaldo Pugliese, comenzaron a venir Silvio Rodriguez y Pablo Milanès, Amnnesty International, etc. La revoluciòn cultural fue inmensa.
En esa època, las empresas de servicios pùblicos eran del estado, La luz era Segba, el gas era Gas del Estado, El agua era Obras sanitarias de la Naciòn, los telèfonos eran Entel, los trenes, Subtes y Aerolìneas y Austral, Ypf tambien era estatal, como canal 13 y canal 11.
Raùl Alfonsìn decidiò llevar a juicio a las juntas militares, el mismo fuè oral y pùblico y visto en vivo y en directo en todo el mundo. Comenzò la ayuda social, distribuyendo las famosas cajas "PAN" (Plan Alimentario Nacional). Parecìa que el paìs se levantaba.
Pero lo primero que se levantò fueron los militares, lo que provocò una masiva y conmovedora salida de la gente a las calles en defensa de la demolcracia. Habiendo ganado èsta ùltima, parecìa fortalecerse mas que nunca el gobierno de Alfonsìn .
Pero no fuè asì, las malas polìticas econòmicas (diferentes devaluaciones de las monedas incluìdas en las que habìa que sacarle 4 ceros al valor del dinero), que hacìan que un docente ganara 30 dòlares por mes, un jubilado aùn menos, el fogoneo de Clarìn (sì, Clarìn) y 14 paros nacionales organizados por la CGT, comenzaron a hacer tambalear al ahora llamado "Padre de la Democracia".
La desiciòn de impulsar las leyes de "Obediencia Devida" y "Punto Final" (una especie de perdòn a medias) pusieron eso, punto final al deseo de que los militares golpistas estèn tras las rejas.
Finalmente la llamada hiperinflacìon, que no era menos que las cosas triplicaran su valor en un mes, que uno fuera al almacèn a la mañana y las cosas tengan un valor y a la tarde otro màs alto. La gente cobraba el sueldo y tenìa que salir ràpido a comprar rapidamente cosas antes de que aumenten porque si esperabas 15 dìas, no te alcanzaba para nada.
Raùl Alfonsìn terminò entregando su mandato antes de tiempo y ante una muy pobre popularidad de su gestiòn de gobierno.
Quien ganò las elecciones fuè Carlos Saùl Menem, a travès del partido justicialista. Llegò al poder prometiendo una revoluciòn productiva, que era que las industrias volverìan a producir como en las viejas èpocas y le darìan trabajo a la gente e impulso a la economìa.
Ni bien asumiò, nombrò como ministro de economìa a alguien de la empresa Bunge y Borg, que representaba todo lo contrario a lo que predicaba en campaña. Enseguida comenzò con una serie de medidas en esa direcciòn. Primero se decretò que el valor del peso era igual al del dòlar, o sea que un peso valìa un dòlar. Eso significaba que si yo fabrico lapiceras para vender a $1, para el resto del mundo, esas lapiceras valen 1 dòlar, o sea son carìsimas. Eso echaba por tierra la revoluciòn productiva: Quièn te va a comprar lapiceras a un dòlar? Sin exportaciòn no habìa revoluciòn productiva posible.
Luego prosiguiò con la venta de las empresas estatales (no sin antes saquearlas completamente), asì Segba pasò a ser Edesur y Edenor, Entel se llamò Telecom y Telefònica, Obras Sanitarias- Aguas Argentinas, Gas del Estado Metrogàs, los trenes, subtes y lìneas aèreas tambièn se privatizaron y los canales de televisiòn 13 y 11 fueron entregados a los grupos Clarìn y Editorial Atlàntida respectivamente. Los nuevos propietarios decidieron reducir personal y de esa manera miles de argentinos, la mayorìa mayores de 45 años se quedaban sin trabajo. La revoluciòn productiva que prometìa trabajo para todos terminaba siendo todo lo contrario.
Con las indemnizaciones cobradas, esos despedidos comenzaron a poner video clubes, canchas de Paddle (todavìa quedan algunas pocas), lavaderos de ropa, etc. Los que no tuvieron esa suerte, le dieron nacimiento a las remiserìas.
En la calle habìa plata, y muchos creìan que el paìs andaba bien. No se daban cuenta que se estaban gastando la plata de la venta de las empresas pùblicas, es como si en tu casa, vos vendès la màquina de cortar el pasto, la computadora, el televisor, la heladera, la multiprecesadora, etc. Seguramente vas a tener dinero en el bolsillo, la vas a pasar bien un tiempo, pero cuando se te acabe ese dinero te vas a quedar sin nada. Algo parecido ocurriò en el paìs, las empresas que hacìan que el paìs manejara una cantidad de dinero muy importante, fueron vendidas. Hasta las jubilaciones fueron privatizadas, lo que hizo que la anses dejara de manejar una caja importante.
Todo esto sumado a los escàndalos de corrupciòn, como "Los guardapolvos de Bauzà", "La leche de Vico" y "Los Pollos de Mazorìn", los escàndalos mediàticos con Zulema Yoma, Amira Yoma, las valijas, la "Mafia del Oro".
Otro de los desaguisados fueron los indultos a los militares, si la obediencia debida y el punto final eran bochornosos, el indulto terminò siendo un puñal en el estòmago de todos los argentinos, especialmente de los familiares de desaparecidos y sobrevivientes de las torturas.
La economìa empezò a funcionar mal, los sueldos estaban congelados hacìa años, habìa reseciòn (significa que el paìs no sòlo no crecìa sino que es como un negocio que cada vez factura menos), llegò a haber hasta desflaciòn, que es cuando un comerciante pone un producto a la venta y como no lo puede vender, debe bajarle el precio y asì sucesivamente hasta que lo venda. Este es un sìntoma de que la economìa de un paìs anda mal.
En esos tiempos se gobernaba para las grandes empresas, y si eran extranjeras mejor, se hacìa lo que decìa el FMI y mantenìamos "relaciones carnales" con Estados Unidos. Claro, ellos estaban muy contentos de que sus empresas pudieran hacer negocios en argentina.
Para terminar con 10 años de Menemato hubo que formar una alianza entre La UCR y el Frepaso, que era un partido que se formò con ex radicales y peronistas. Su candidato fue Fernando De La Rùa, un abogado que prometìa honestidad y seriedad, algo que en el gobierno anterior no abundaba.
Lejos de tener esos atributos, De La Rùa formò un gobierno apoyado en si hijo Antonito, un joven sin experiencia polìtica previa y exponente extremo de la "fiesta Menemista" con su "Grupo Sushi". Las polìticas econòmicas siguieron en la misma lìnea que el gobierno anterior, tanto, que como la cosa no mejoraba, fueron a buscar al nefasto economista de la "Ley de convertibilidad" (el famoso 1 a 1), Domingo Cavallo. Este era un individuo careciente totalmente de sensibilidad social, al que sòlo le interesaba quedar bien con las empresas extranjeras, que se llevaban los pesos-dòlares que ganaban acà, al extranjero.
Las medidas fueron: quitarle el 13% de los sueldos a todos los empleados del estado (docentes, administrativos, mèdicos y sistema de salud, judiciales, etc.) y los jubilados. Extraordinariamente, ante semejante medida, casi no hubo protesta social y los medios (grupo Clarìn a la cabeza) decìan que el ajuste era "necesario". La otra medida, fue pedirle plata al FMI (fondo Monetario Internacional), primero con el blindaje (plata para cubrir agujeros) y luego con el "Megacanje", que era prestarnos plata para pagarles a ellos, pero lo que debìamos antes se acrecentaba mucho màs. La deuda externa, que con Alfonsìn y Menem habìa aumentado considerablemente, ahora marcaba un rècord històrico y todos creìamos que era impagable, pensàbamos que nuestros hijos y nietos seguirìan pagando la deuda generada por los militares, Alfonsìn, Menem y De La Rùa.
El gobierno de la alianza llegò a su fin con el famoso "corralito", sucediò que los bancos que, normalmente, prestan la plata que la gente deposita, cobran intereses y ahì obtienen sus ganancias, comenzaron a no poder cobrarles a sus deudores. Por lo tanto, la plata que tenìa depositada la gente, ya no estaba en su totalidad. Si todos los ahorristas decidieran retirar su dinero, no habìa lo suficiente para todos. Los empleados de los bancos detectaron esto y comenzaron a retirar sus ahorros y a decirle a sus familiares y amigos que hicieran lo mismo. Al gobierno no le quedò otra salida que frenar la ola de retiros bancarios para proteger a los bancos. A la clase media (que era la que tenìa sus ahorros en bancos de la argentina) esta medida no le gustò y saliò a la calle, inventando los famosos cacerolasos.
Tambièn se manifestaron los "piqueteros", que eran grupos de desocupados y excluìdos que cortaban las calles reclamando trabajo. Los piqueteros, en ese momento eran muchìsimos y cada vez eran màs. Atacados duramente por los medios (porque no dejaban a la gente llegar a su trabajo a tiempo) y por la clase media, eran reprimidos constantemente por el gobierno de De La Rùa, que en 2 años tuvo 34 muertos en protestas sociales. El 19 y 20 de Diciembre de 2001, tambièn hubo muertos en la caìda de la alianza.
Al haberse ido en helicòptero como un cobarde, asumiò el presidente provisional del senado (el vice real Carlos Chacho Alvares habìa renunciado a los 6 meses de gobierno) Ramòn Puerta, quien llama a asamblea legislativa para designar a Adolfo Rodriguez Saà, quien renuncia a los 2 dìas y asume el presidente de la càmara de diputados Eduardo Caamaño, èste llama nuevamente a la asamblea legislativa, que designa por concenso a Eduardo Duhalde. quien habìa perdido las elecciones a manos de la alianza.
El gobierno de Duhalde mantuvo el corralito y la desiciòn de poner lìmites a las extracciones de las cuentas bancarias, incluìdas las cuentas sueldo. Es decir, que en esa època sòlo podìas sacar por cajero automàtico o ventanilla, una cantidad limitada de dinero por semana, aunque ganaras mucho màs dinero del que podìas sacar.
Como las provincias no podìan hacer frente a los sueldos, inventaron las "cuasi monedas", de esta manera, la gente cobraba en "Patacones", "Lecop", "Lecor" etc. Uno tenìa que pasar por la humillaciòn de ir al supermercado y que haya cajas para pagar con pesos y unas pocas y multitudinarias para los que pagaban con bonos. La exclusiòn era cada vez mas grande, mucha gente que tenìa crèditos no los podìa pagar en bonos, al igual que los alquileres. La desocupaciòn era del 20%, la pobreza superaba ese nùmero.
Duhalde prometiò que el que tenìa depositados dòlares, recibirìa dòlares y obviamente, no cumpliò. La medida econòmica mas acertada fue la devaluaciòn, salir de la convertibilidad. Asì empezò a exportarse algunas cosas y a ingresar divisas.
La protesta social no disminuìa, de esa menera, Duhalde decidiò reprimir duramente los piquetes y asì fue que asesinaron a Maximiliano Kosteki y Darìo Santillàn en la Estaciòn de Avellaneda, luego de cortar el puente Pueyrredòn. El clima social era muy malo. La protesta disminuyò en base a represiòn y al mismo tiempo que aparecieron las llamadas "ferias de trueque", que eran lugares donde la gente que no accedìa a pesos ni a bonos, podìa cambiar cosas por mercaderìas. Por ejemplo, dejabas una patineta y te daban bonos de trueque, que podìas cambiar por otro objeto o por comida. Parece increìble pero en el siglo XXI existìan todavìa este tipo de cosas.
Las empresas reducìan personal, los negocios cerraban, las empresas extranjeras, que ya no se podìan llevar la plata en dòlares,se iban, dejando el tendal.
Sin embargo, Duhalde era bien tratado por los medios y los grupos econòmicos, al grupo Clarìn le peseficò su millonaria deuda en dòlares y a muchas empresas el estado se hizo cargo de sus deudas en el extranjero. Eso generò gobernabilidad.
Llegò el momento de llamar a elecciones, Duhalde elegìa no presentarse porque su popularidad estaba por el piso, entre la desocupaciòn, la protesta social, las cuasi monedas y la represiòn signaron su final polìtico. El que volvìa a postularse era Menem, al que la inmensa mayorìa rechazaba enfàticamente. El "Turco", junto con otro ex Presidente como Rodriguez Saà eran dos candidatos justicialistas, el tercero era el apadrinado por Duhalde, el gobernador de Santa Cruz, Nestor Carlos Kirchner. La intenciòn de Duhalde era que no ganara Menem, y elegìa al "Pinguino" para ello, quizà tambien con la intenciòn de manejarlo desde las sombras.
El dìa de la elecciòn, el que màs votos sacò fue Menem, con un 25%, seguido por Kirchner con el 22%, lo que obligaba a una segunda vuelta. Menem, sabiendo que su techo era poco màs que ese 25%, decidiò no presentarse, lo que transformò a Kirchner en nuevo presidente de los argentinos.
El sureño designò un gabinete de ministros parecido al de Duhalde, con alguna gente de confianza que trajo desde Santa Cruz. Todos tenìamos intriga de saber còmo serìa este muchacho casi desconocido, que el dìa de la asunciòn jugò haciendo malavares con el bastòn presidencial, que no respetò el protocolo y dejò de lado la custodia para ir a saludar a la gente. Sera demagogia? pensàbamos.
Muchos creyeron que era demagogia tambièn cuando hizo sacar los cuadros de Videla y Vignone, pero nos dimos cuenta que no lo era, porque recibiò como ningùn otro presidente a Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, las ayudò a estas ùltimas a recuperar ya a 102 nietos, que no eran otros que los bebès robados por los militares de los que les hablè antes. A la Esma y otros centros clandestinos de detenciòn y tortura los transformò en "Museos de la Memoria", derogò los indultos a los militares y reabriò los juicios a las segundas y terceras lìneas nunca antes juzgadas. De esa manera, comenzaba a ganarse el respeto y la admiraciòn de los organismos de derechos humanos.
Suspendiò los despidos por un año, ni bien asumiò, y luego de ese primer año, declarò la "doble indemnizaciòn" obligatoria por despido, por un año primero, prorrogada despuès. Tambièn suspendiò todos los remates judiciales, ya sea por deudas hipotecarias o a propietarios de tierras (eso agradeciò el productor rural de Morteros, Còrdoba, a Cristina en el velatorio de Nestor). Estas medidas evitaron una ola de despidos y remates de viviendas, galpones y tierras.
Comenzò a decretar sistemàticamente aumentos de sueldos y jubilaciones, yo en el año 2003 tenìa un sueldo en blanco de $350(equivalente a un sueldo mìnimo), y en el gobierno de Nestor Kirchner llegò a $950(hoy el sueldo mìnimo es de $1750). Un jubilado ganaba en el 1 a 1 de los `90 la suma de $220 y al asumir Kirchner seguìan en ese vergonzoso monto. Nadie diò tantos aumentos a trabajadores y jubilados como el gobierno de Nèstor.Cuando otros gobiernos ajustaban, èl hizo todo lo contrario. Tambièn permitiò, por primera vez en la historia, jubilarse a aquellos que no tenìan los 25 años de aportes, habìa gente que habìa aportado 15, 18, 22 años y no se podìa jubilar y hoy en dìa gracias a eso hay 2 millones de jubilados nuevos. Ademàs, reestatizò las afjp, es decir, el estado volviò a manejar la plata de los jubilados.
La protesta social disminuyò considerablemente a travès de planes de ayuda social, odiados por la clase media pero que sirvieron, entre otras cosas mas importantes, para que los burgueses puedan ir a trabajar sin que los piqueteros le corten la calle. Hoy en dìa casi no hay grupos piqueteros. còmo hizo Kirchner? aprovechò inteligentemente la estructura de esos grupos y les diò para manejar la distribuciòn de los planes sociales. Ademàs, legitimò la protesta, ordenò que los policìas destinados a marchas y movilizaciones no llevaran armas y terminò rotundamente con la represiòn a la protesta social.
Cuando vinieron los emisarios del FMI, les dijo que no necesitaba de sus consejos y que Argentina no iba a seguir sus instrucciones porque siguièndolas fue como terminamos en la crisis. Tambièn les dijo que les iba a pagar, y les pagò, a veces utilizando reservas (se acuerdan de la renuncia de Redrado y la presiòn mediàtica para no utilizarlas). Pero esa deuda inpagable, que creìamos que nuestros nietos todavìa tendrìan que lidiar con ella, ahora es cosa del pasado, Argentina pudo pagarla e inclusive, utilizando reservas, estas son mucho mayores que en 2003 e incluso que en la convertibilidad.
Otro hito del gobierno k fue cuando, junto a Hugo Chavez y Lula le dijeron no al ALCA, que era un plan de comercio ideado por Estados Unidos para comerciar con los paìses de Latinoamèrica, obviamente màs ventajoso para ellos que para nosotros. Entonces estos presidentes, en lugar de mantener relaciones "carnales" con el paìs del norte, le dijeron no y eligieron impulsar el Mercosur, que tan bien està hoy en dìa. Aquella cumbre fue en Mar del Plata y fue Kirchner quien se animò como anfitriòn a enfrentar a la potencia mundial que nos tuvo siempre de rodillas.
En cuanto a las empresas de servicios pùblicos, les quitò el canon a Aguas Argentinas y a algunas lìneas ferroviarias, que estaban mal manejadas y, junto con aerolìneas argentinas, volvieron a ser del estado.
El boom de las exportaciones, con el dòlar 3 a 1 primero y ahora 4 a1, hizo que la balanza comercial Argentina (diferencia entre lo que se importa y lo que se exporta) sea de las mejores de la historia. El paìs creciò a casi un 10% anual durante la gestiòn de Kirchner, los rècords de recaudaciones se sucedieron uno a otro año a año, como tambièn lor rècords de ventas.
De esas exportaciones, se destacò la de la soja, que permitiò a los productores sojeros ganar cifras siderales y que generò, ya en el gobierno de Cristina, la protesta del campo cuando pretendieron retener algo de esa renta extraordinaria, para destinarlo a ayuda social. Si el campo no se hubiera levantado contra la 125, la asignaciòn universal por hijo hubiese salido mucho antes.
Otro logro importante fue reestablecer el sistema financiero, primero eliminando las "cuasi monedas", liberando luego el lìmite de extracciones bancarias y finalmente promoviendo el crèdito. Se acuerdan del plan para cambiar el auto? Entregabas el viejo y te lo tomaban en parte de pago por un 0 km. Ningùn gobierno de los que yo vì implementò polìticas como estas (no recuerdo el nombre del plan). El otro dìa una señora agradecìa en el velatorio porque se pudo comprar la casa con un crèdito hipotecario de los que promoviò el gobierno Kirchnerista.
Otra desiciòn bien tomada, ya en el gobierno de Cristina, fue la reestatizacion de los fondos de jubilaciones y pensiones, terminando con las afjp y logrando que con ese dinero que ahora maneja el estado, se pueda implementar la bienvenida Asignaciòn Universal por hijo, que permitiò, junto con los "Planes Trabajar" y el plan "Argentina Trabaja", practicamente terminar con la pobreza y la indigencia en la argentina.
Por todas estas razones, y otras que serìa muy largo contar y explicar, me siento Kirchnerista como nunca. Lamentablemente, hizo falta que Nestor se muera para que muchos nos animemos a decir que somos Kirchneristas, ya no soy "afin" a este gobierno, hoy màs que nunca soy un soldado de la compañera Cristina Fernandez de Kirchner, que hoy representa al primer gobierno de los que me tocò ver, que ayuda a los pobres, hace valer los derechos humanos, no se arrodilla ante el poder y defiende a ultransa los intereses de su paìs, cuatro cosas que ninguno de los gobiernos traidores, cobardes e incapaces que tuvimos antes pudieron hacer.
Nestor Carlos Kirchner puede descansar en paz, hizo mucho por la patria. Nosotros tenemos ahora la obligaciòn de la parte que nos toca, que es defender este modelo de paìs que costò mucho conseguir. Cada uno tiene la responsabilidad, en su àmbito, de concientizar al pueblo, arengar a los jòvenes e instar al incrèdulo a tomar conciencia de que, probablemente, nunca antes hayamos tenido la posibilidad històrica que tenemos hoy de seguir creciendo como Naciòn.
De cada uno de nosotros depende, en què paìs queremos vivir...
AGUSTÌN GINOCCHIO