No voy a defender a Lucas porque él lo sabe hacer y mejor que nadie. Pero no puedo admitir que desde el palo se piense que tenemos que ser más responsables y no poner la cabeza para que nos la corten. Pongámonos de acuerdo en algunas cosas. Si nos ponemos a sacar de contexto lo que se escribe en la bloguería habría que encarcelar directamente a más de uno. El punto es, me parece, que en orden a no ofrecer flancos para que nos entren terminamos de manera indirecta culpando a Lucas antes que nada por ser Lucas y acá observo cierto error de apreciación por un lado y mala leche por otro.
Si el post en cuestión hubiera tenido algún sentido político bueno, vaya y pase. Pero no, se está operando, se está tergiversando, se está sacando de contexto un post descerrajado por una anécdota en torno a un momento en una reunión social. Si perdemos de vista este aspecto caemos en la trampa que nos tienen tendida porque es como si nosotros hicieramos los mismo con ese post del propio Alfredo Leuco donde afirma que pudo haber matado al General Menéndez. Tranquilamente se puede armar una opereta de las mismas características.
No desconozco que hay que cuidarse. No olvido que la sola existencia del movimiento bloguero incomoda y que como editor de este blog soy agredido como tantos. Desde acá he invitado a debatir en cualquier ámbito a colegas del diario La Nación y he sufrido en carne propia el dolor de ser atacado sin tener derecho a aclarar las cosas mano a mano. Sufro como tantos blogueros el ser sospechado por el solo hecho de pensar distinto al dispositivo mediático y sé en consecuencia en qué terreno estamos librando la disputa.
Es por todos estos motivos que defiendo antes que nada al periodismo. Lo que ha desencadenado Alfredo Leuco es un ataque artero a la profesión, manipulando, mintiendo, sacando de contexto una entrada de un bloguero que, obvio, no es cualquiera porque ha sido noticia por su breve y furtivo pasaje por la TV.
Pero una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa.
Guarda que si en orden a ser prolijos y no ofrecer flancos empezamos a ser "formal y cortés" estaremos perdiendo la batalla y habrán logrado su objetivo. Si la emprendemos contra lo políticamente incorrecto para que no nos operen estamos fritos. Una cosa es ser irresponsables pero muy otra permitir que de una tergiversación se haga una noticia apestosa y encima agarrárnosla con el operado, con el manipulado.
Guarda con creer que como la mayoría acata los titulares del dispositivo mediático lo de Lucas es contraproducente porque si lo miramos desde ese lado todo lo que ha hecho el kirchnerismo es más que contraproducente. Yo mismo pensaba el año pasado luego de las elecciones (y está escrito) que era una irresponsabilidad horrible del gobierno "quemar" la posibilidad de sancionar una nueva ley de medios y lo pensaba porque creía que el bloque del FPV era "pollitos en fuga" y que perder la votación iba a significar un retroceso mucho peor en la perspectiva de lograr una nueva ley, pero la realidad me tapó la boca y la voluntad política del gobierno, que yo veía como temeraria, se transformó en una victoria rimbombante.
Una de las formas de meternos miedo que tiene el dispositivo mediático es operarnos, es mentir, es tergiversarnos. Como no pueden sostener en muchos casos sus injurias y como huyen ante cualquier posibilidad de debate con los blogueros nos difaman y me preocupa que por ahí algunos crean que en realidad los culpables somos nosotros. Si pensamos que de cada diez personas sólo una se preocupará en leer el post completo y por ende este suceso en nefasto para nosotros creo que estamos concediendo más de la cuenta, creo que es una demostración de que nos están entrando las balas. Yo no defendería a nadie por una opinión política, que quede claro. Estoy defendiendo el derecho de un espacio, de una corriente de opinión a existir, una corriente que como tal y por díscola está siendo vilmente atropellada. Si concedemos en esto estamos definitivamente perdidos.
Tratemos de entendernos: Si por ejemplo se armó la operación que todos vimos con los famosos afiches de los empleados del multimedio, ahí podemos convenir en que estábamos ante un hecho clara y directamente político, pero eso dista y mucho de un post pequeño, personal, un instante novelado generado por un metejón -que incluso no se sabe si es tal o no, da lo mismo-
Hay que defender no a Lucas Carrasco, repito por enésima vez. Hay que defender un espacio que evidentemente está resultando cada día más molesto y por eso es agredido de la manera en que lo estamos verificando.
(Tirando al Medio)
Lucas Carrasco: das asco.